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¿Cómo ve nuestra sociedad a los adultos mayores? La realidad demuestra que muchas veces son dejados de lado en distintos ámbitos, sobre todo en el laboral. Por eso, hoy les presentamos a laAsociación Civil  “50 a 60 para Jubilados, Pensionados y Mayores de 45” que se ocupa de algunas de sus necesidades. A partir de su participación en el mercado laboral, una ley justa de jubilación y su integración con las nuevas tecnologías como la informática, 50 a 60 trata de generar espacios donde los adultos mayores ya no sean invisibles. Por supuesto, el cambio empieza por la participación ciudadana y nosotros podemos aportar nuestro granito de arena promoviendo, alentando y valorizando estos proyectos. Alicia Gaitán, presidenta de la Asociación Civil 50 a 60, nos cuenta sobre su trabajo y sobre esta problemática en nuestro país.

En el año 2004, Gaitán y otros compañeros se reunieron para conformar una asociación que reclamara los derechos de los adultos mayores. “El nombre surgió porque los integrantes teníamos, en ese momento, entre 50 y 60 años. Teníamos edad para jubilarnos pero no podíamos por falta de aportes y nos encontrábamos discriminados, ya que habíamos quedado fuera del mercado laboral por las crisis del país”, cuenta Gaitán. Pero fue en el 2007, cuando se conformaron jurídicamente, que empezaron a abrirse otros caminos.

La jubilación se establece en las mujeres a partir de los 60 años y en los hombres a partir de los 65 años. Aunque también le permite a las mujeres trabajar hasta los 65 años si así lo desean. “Nosotros promovimos una ley que tenía como piso los 55 años para las mujeres y los 60 años para los hombres, siempre y cuando estuvieran en situación de desempleo. Pero empezamos a ver que había gente más joven que se había quedado sin trabajo”, cuenta Gaitán.

Fue entonces cuando el rango de edad con quienes trabajaría la asociación se extendió hasta los 45 años. Estas personas no alcanzaban los años mínimos de aportes para poder jubilarse porque no tenían trabajo. 50 a 60 lo planteó como una discriminación laboral por edad y comenzó a trabajar con funcionarios del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

“La mayoría de los avisos clasificados determinan una edad máxima para poder acceder al empleo. Esa fue una de las razones por las que reclamábamos, porque la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo dicen que todo aquel que sea idóneo para un empleo tendría que poder desempeñarlo sin discriminación alguna por sexo, raza, nacionalidad, creencia religiosa, ideología política, gremial o de edad”, explica Gaitán.

A partir de este reclamo, la asociación consiguió que se firmase una recomendación ante el Ministerio de Trabajo para que se elevara a la Presidencia de la Nación un anteproyecto de ley. En el mismo se estipulaba que las personas pudieran presentarse a entrevistas laborales sin límite de edad. Durante tres años, el anteproyecto tuvo mucha aceptación en el Ministerio de Trabajo, pero finalmente no prosperó.

“Sabemos que con el proyecto no se soluciona todo, pero si uno encamina las cosas dentro de una normativa, los lineamientos se marcan. Es importante tener un marco legal para que no haya excesos en cuanto a desvalorizar el desempeño de las personas”, afirma.

Gaitán asegura que el mayor objetivo de la asociación es ayudar a determinar una Convención de los adultos mayores. “En el año 2000, en Madrid (España) se firmó el lanzamiento de algo que tiene que ver con una ayuda a los adultos mayores, para que las leyes los reconozcan como tales y les den todos los derechos que tienen las personas más jóvenes. Eso se fue promoviendo en distintos países, y recientemente se realizó en Costa Rica la reunión regional. El objetivo final es obtener esta Convención.”

Tecnología para todos
50 a 60 también llevó adelante (con un subsidio del Gobierno de la Ciudad) un programa gratuito de capacitación en herramientas informáticas para adultos mayores. “Nos sorprendió la necesidad de la gente, la voluntad de aprender y el éxito que tuvo. Nuestra idea es de capacitación y de ayuda”, cuenta Gaitán.

Ya hicieron dos ediciones del taller durante 2010 y 2011, y capacitaron a más de 150 adultos mayores. El taller consistía en aprendizaje, evaluación y entrega de certificado y material final. Gaitán dice que les dio la esperanza de ver que no es solo un tema para jóvenes, y por eso volvieron a presentar el proyecto en marzo de este año. “Uno no es viejo, sino que se siente viejo por distintas razones. Queremos darle a las personas la posibilidad de desarrollar sus aptitudes en lo que quieran.”

Además de estar a la espera de la aprobación de este taller, la Asocaciación 50 a 60 presentó dos proyectos más que tienen que ver con la informática y las redes sociales. Y a estos se les suma un programa para que los adultos mayores trabajen en distintos talleres el arte de la manualidad, la pintura, etc. “La idea es que los objetos realizados luego sean destinados a las salas infantiles de un hospital. El último objeto será hecho en grupo y se subastará, para entregar como donación al hospital elegido”, aclara Gaitán.

50 a 60 también está en contacto con distintos espacios, como En Compañía, una empresa que se ocupa de promover actividades para personas mayores. En este caso, llevan adelante talleres de gimnasia mental, en los que trabajan con el radioteatro, el cine y el baile, entre otras disciplinas, para mantener activa la memoria. “Nosotros lo promovemos porque tiene excelentes resultados”, asegura Gaitán.

¿Qué pasa en nuestro país con los adultos mayores?
Para Gaitán algo cambió en cuanto a esta problemática, pero no demasiado. “La gente que nos contacta nos dice que no tiene posibilidades. Pero hay un punto a revisar. Si, por ejemplo, a los 55 años uno queda fuera del mercado laboral, no nos va a estar esperando el mismo puesto gerencial que teníamos. Entonces, en ciertos casos, hay que poder mirar las cosas de otra manera y aceptar otras condiciones de trabajo”.
 
Respecto a la discriminación, Gaitán no cree que sea porque una persona joven es más barata para el empleador. “Al contrario, el joven es un empleado de tiempo corto porque quiere superar su trabajo y va rotando. En cambio, el adulto cuando encuentra un trabajo ya tiene muchas cosas resueltas y lo va a cuidar y conservar. Hoy hay muchos espacios donde los adultos pueden capacitarse y adquirir las mismas sabidurías”, afirma.

Como dijimos anteriormente, no hay ninguna ley que hable de edades para poder trabajar o no, sino todo lo contrario. Para Gaitán, lo importante es valorizar a la persona y brindarle la oportunidad, no importa la edad que tenga, siempre que el puesto de trabajo se corresponda con tareas que pueda desempeñar. Y si le falta capacitación que se le brinde, así como se le brinda a los jóvenes.

“Nadie está en contra de que los jóvenes se incorporen a los trabajos porque hay personas mayores, pero tiene que haber más intercambio entre ambos. El empresario debe entender que podemos realizar ciertas actividades, no importa si somos jóvenes o grandes”, continúa Gaitán.

Hoy hay varios proyectos en el Parlamento que promueven beneficios impositivos para las empresas que contraten adultos mayores, pero no hay nada aprobado a nivel nacional. “Sí hay una ley para la Ciudad de Buenos Aires que avala la contratación de personal mayor de 40 años para las pymes que estén radicadas allí, pero es una ley que no tiene gran difusión”, comenta Gaitán.

En cuanto al tema de la jubilación, Gaitán opina que tiene que haber una reforma integral y que el pilar jubilatorio debería tener otra base. “Hace muchos años, para hacer la liquidación se tenían en cuenta los mejores años trabajados. En cambio, ahora solo se tienen en cuenta los últimos diez años trabajados.” De todas formas,  ahora se está debatiendo un proyecto de jubilación anticipada para que las personas que tengan 30 años de aportes y no posean trabajo puedan sacar la jubilación 5 años antes de lo que está actualmente estipulado.

Para ayudar
La Asociación 50 a 60 cuenta con los aportes de los socios fundadores y de los socios que quieran adherirse por una cuota de $10. Pero su mayor necesidad es conseguir una sede social, ya que en este momento no poseen espacio físico para trabajar y realizar cursos. También son bienvenidos socios benefactores como empresas o personas físicas que quieran apoyar los proyectos o los talleres.

Asesoró en esta nota: Alicia Gaitán. Presidenta de la Asociación 50 a 60 para Jubilados, Pensionados y Mayores de 45. www.asociacion50a60.org.ar 4313-8293.
 
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