Bienvenidos
Secciones
Espacio Recreo
¿Cumplís Años?
Novedades
Registrate
Recomendanos
Espacio FitnessEspacio BellezaEspacio MujerEspacio GourmetEspacio SaludEspacio Lifestyle
 

 

Objetos, indumentaria y hasta viviendas de diseño con conciencia ambiental. Modificar nuestra forma de consumo es fundamental para vivir mejor. Aprendé de qué se trata para sumarte al cambio que tanto nos beneficia a todos.


En los últimos años, las noticias sobre desastres naturales, cambios climáticos y cómo la naturaleza responde al maltrato que le damos son moneda corriente. Muchas veces pensamos que nosotros no podemos hacer nada, sin embargo cambiar nuestros hábitos y consumos cotidianos es el primer paso para tomar conciencia y generar el cambio. En este sentido las acciones referentes al diseño sostenible crecieron notablemente. ¿Compraste y usaste alguna vez estos productos pensados desde su producción hasta su distribución para generar el menor impacto ambiental posible? Para saber cómo son y sus beneficios puntuales para nosotros y el medioambiente, charlamos con Ángeles Estrada Vigil, diseñadora industrial y dueña del estudio Masekos, dedicado al diseño sostenible.


Antes de adentrarnos en este mundo tenemos que saber qué significa “sustentable”.

El término “sustentable” o “sostenible” fue definido por primera vez en 1987 como aquel desarrollo capaz de “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”. Según la Real Academia Española, el término que debe ser utilizado es “sostenible”.  


Entonces, ¿cómo es un diseño sostenible?

En un diseño sostenible se atienden todas las etapas del ciclo de vida del producto teniendo en cuenta cuál es la de mayor impacto ambiental y modificándola en función de una mejora. 

Las etapas y algunos ejemplos de impacto son:

Materia prima: tiene que ver con la obtención/utilización del material. Esta debe ser evaluada en relación con la duración que se pretende del objeto. Por ejemplo, una bandeja de comida que se desecha en el momento en que consumimos el contenido, ¿tiene sentido que sea realizada en un plástico que tarda más de 100 años en degradarse? 

Producción: tiene que ver con el tipo de energías/tecnologías utilizadas en la generación de los productos. En esta etapa tenemos que tener en cuenta el máximo aprovechamiento del material y de los procesos productivos, para ahorrar costos en la producción tanto ambientales como económicos. 

Logística: un producto que puede ser trasladado en forma compacta (por ejemplo, nuestro mobiliario) y puede ser armado por el usuario optimiza el traslado y logra transportar mayor cantidad de productos en un espacio reducido y así ahorrar en el uso de combustible (recursos fósiles).

Uso: todo producto tiene un período de uso determinado, algunos productos son más longevos que otros. Entonces debemos diseñar en función de su temporalidad. ¿Para qué hacer celulares de plástico que durarán miles de años, si estos serán actualizados por sus usuarios en menos de dos años? También hay que diseñar en función de las diferentes necesidades de nuestro usuario a través del tiempo. 


¿Cuáles son los principios de este tipo de diseño?

Tener en cuenta el ciclo de vida es la base del diseño sostenible, así como también ser racional en el diseño y buscar la satisfacción de necesidades concretas. La sostenibilidad abarca tres ejes: el económico, el social y el ambiental. Se debe utilizar el diseño como herramienta que interactúe en los tres ejes. 


¿Qué conflictos hay actualmente entre el medioambiente y el diseño?

No existe un conflicto específico entre el diseño y el ambiente. El conflicto es entre el hombre y el ambiente, y en consecuencia se traslada al diseño de los bienes que consumimos día a día. El diseño está pensado como una herramienta de generación de bienes de uso, de productos que buscan soluciones para una mejor calidad de vida. Por eso, el diseño y el ambiente deberían ir de la mano. El diseño debe acompañar el ambiente como una actividad más dentro de un sistema natural. Tanto los diseñadores como los productores debemos tomar conciencia de que somos generadores de productos y por lo tanto responsables de su impacto.


¿En qué ayudamos si compramos y usamos este tipo de productos?

¡Nos ayudamos a nosotros mismos! Si queremos mantener la calidad de vida que tenemos en este momento, es necesario que hagamos un cambio. Un ejemplo muy simple es lo que está ocurriendo con las bombitas de luz. Nadie creyó que íbamos a tener que usar focos de bajo consumo, pero para tener un mejor rendimiento ambiental fuimos obligados a cambiar nuestra conducta de consumo. Esto va a ir ocurriendo cada vez más con pequeños productos de nuestra vida cotidiana y, sin darnos cuenta, un día estaremos consumiendo responsablemente. Quizá no por elección, sino porque el mercado solo podrá ofrecernos un consumo ambientalmente correcto. 


¿Es lo mismo que reciclar?

Reciclar es tomar un producto en su última fase del ciclo de vida y convertirlo a través de una transformación física en un nuevo material. Hay que estar muy atento porque no todo lo reciclado tiene mejor rendimiento ambiental. Para la generación de aluminio reciclado, por ejemplo, se consume más energía que para la generación de aluminio virgen. Lo que permite el reciclado es ahorrar material y volver a aprovechar materia prima. Pero reciclar no es lo mismo que reusar, donde en realidad lo que se hace es tomar un desperdicio y convertirlo directamente en un nuevo producto, sin una transformación especifica del material (por ejemplo, los portalápices fabricados con disquetes viejos que hacemos en Masekos).


¿Cuánta vida útil tiene un producto sostenible? 

La vida útil de un producto debe depender específicamente del producto y no de que sea sostenible. Un producto sustentable no debería ser en apariencia diferente a uno no sustentable. Su comportamiento debe ser igual o mejor. La única manera de que el diseño sustentable llegue a las casas de todos los consumidores es que sea de excelente calidad y competitivo en precio.


¿Satisfacen las necesidades del consumidor de igual forma que cualquier otro?

No todos los productos que parecen sostenibles lo son, de igual manera que “no todo lo que brilla es oro” o “no todo lo que es verde es ecológico”. Y por esta razón, no todo lo que hoy existe en el mercado satisface al consumidor de la misma manera. Pero la idea es que sí sea capaz de satisfacer las necesidades como todo producto.  


¿Desde un simple objeto hasta un edificio puede ser pensado de forma sostenible? 

Todo puede ser concebido en forma sostenible. En la arquitectura existen normas de certificación ambiental que garantizan que la construcción haya sido realizada bajo ciertas normas de conciencia ambiental. Creo que cualquier objeto o espacio habitable debe ser inteligente y aprovechar al máximo los recursos naturales, para evitar el consumo de fuentes de energías no renovables. 


¿Este diseño es pensado para mayorías o minorías?

El diseño debe ser pensado para las mayorías y para el consumo masivo. Fundamentalmente el diseño sostenible debe tener en cuenta al público en general: no podemos decir que lo sostenible sea solo para aquellos que tienen plata para pagarlo. A largo plazo y si es un buen producto, no resulta más caro. Quizás por haber sido producido teniendo en cuenta ciertas variables como certificación de materiales, energías más limpias, etc., puede llegar al consumidor con un precio un poco mayor, pero se intenta que no sea así.


¿Cuál es nuestra conducta como consumidores hoy en día? 

La conciencia ambiental es creciente en los consumidores de hoy. El tema del cambio climático y de los desastres naturales está muy presente en nuestra vida cotidiana y por esta razón la gente trata de contribuir dentro de sus posibilidades a la búsqueda de alternativas. Creo que es un proceso de aprendizaje, y a medida que los gobiernos vayan dándole mayor importancia a través de medidas y leyes que beneficien el consumo responsable, de a poco irá creciendo esta conciencia en la gente. 


En el último tiempo, ¿creció la producción y oferta de diseño sustentable? 

Sí, creció mucho y también la demanda. Creo que en principio el crecimiento se debió a una moda verde, pero espero que se transforme en una tendencia que se implante en nuestro modo de consumo. Creo que hoy el diseño sustentable es un diferencial, pero en unos años más todo diseño deberá ser sostenible por una exigencia del mercado que estará regulado por leyes que impliquen producciones limpias y productos ambientalmente responsables. 


Un consejo para comenzar el cambio.

El primer consejo es ser conscientes de qué consumimos. Lo principal es darnos cuenta de que el problema existe, y desde ahí comenzar a ver cómo podemos trabajar en la mitigación de este impacto ambiental. 


Por último, antes de desechar un objeto, ¿qué podemos hacer con él?

Tratemos de ver si podemos darle una nueva vida. Hay ejemplos muy sencillos de cómo transformar un frasco en florero o lapicero, o elementos que podemos rescatar para reemplazar otros que están rotos. Estas son pequeñas acciones que no requieren más que un poco de ingenio y que a mí me gusta llamar “diseño casero”.


¡Ahora podés empezar a aportar tu granito de arena para cuidar el medioambiente y a todos los tuyos!


 

Asesoró en esta nota: Ángeles Estrada Vigil. Diseñadora Industrial y Docente de la UBA. Dueña del estudio Masekos, dedicado al diseño sostenible. info@masekos.com www.masekos.com

 

 

 

 
Ingresá tu comentario
Caracteres: 800
  
  Regístrate y comenta con tu usuario Enviar
 
Notas de la Edición Anterior
Contra la violencia doméstica
Síndrome del nido vacío
Fundación Banco de Alimentos
Fundación para el Atletismo Asistido
Primavera ¿Atracción sexual y hormonas...
 
Buscador
Sección
Buscar
Título de la nota
Buscar