Bienvenidos
Secciones
Espacio Recreo
¿Cumplís Años?
Novedades
Registrate
Recomendanos
Espacio FitnessEspacio BellezaEspacio MujerEspacio GourmetEspacio SaludEspacio Lifestyle
 

 

¿Cómo hacer para crear el hábito de leer en nuestros hijos? ¿Qué hacer para que elijan un libro antes que la TV? Una psicóloga especialista en niños nos cuenta las claves a tener en cuenta según las edades

 

El comienzo de las clases trae preparativos y momentos lindos, pero también algunos pequeños problemas. ¿Qué pasa si nos damos cuenta de que a nuestros hijos no les gusta leer y esquivan los momentos de lectura? El placer por los libros no es sólo una cuestión de gustos, por eso hablamos con la especialista Ofelia Salgueiro para que nos enseñe cómo incentivar la lectura en los más pequeños de la casa sin que se convierta en una obligación tediosa para ellos.

 

Lo primero que explica Salgueiro es queuna buena lectura ayuda a soñar, a imaginar, a fantasear, a aprender y a conocer. Cuanto más conocemos mejor nos comunicamos; es por eso que leer nos hace sentir más seguros”. 

 

Los beneficios de la lectura son para toda la vida:

• Es un gran estímulo a la creatividad, la inteligencia, la capacidad verbal y de concentración. El vocabulario se ve sumamente enriquecido.
• Permite asimilar de manera intuitiva las normas de escritura de la lengua.
• Aumenta la habilidad de escuchar y desarrolla el sentido crítico.
• Crea alternativas de diversión y placer.
• Ayuda a expresar emociones y sentimientos, como la risa y el llanto.
• Transmite valores como generosidad, amistad, amor, etc.
• Impulsa al conocimiento de uno mismo.
• Estimula el buen humor y es una manera sana de estructurar el tiempo.

 

¿Cómo es el contacto de los más chicos con la lectura?

El niño toma contacto con los libros y los cuentos desde pequeño. El libro es uno de sus juguetes preferidos: le gusta ver los dibujos y que le cuenten historias. Pero a los seis años la lectura no resulta placentera para el niño sino un desafío donde se equivoca, no alcanza a comprender lo que lee, etc. En este momento la familia juega un rol importantísimo y tiene que acompañar, contener y ser constante.

 

La familia y docentes tienen que trasmitir confianza, porque con crítica y exigencia el niño comienza a replegarse y a tratar de evitar situaciones de lectura.

 

¿Es más importante el rol de la familia o el de la escuela al momento de fomentar la lectura?

La escuela es la encargada de enseñar a leer con el objetivo de emplear la lectura para el aprendizaje, por lo tanto el niño relaciona la lectura escolar con la obligatoriedad. Es muy difícil que la obligatoriedad lleve a la adquisición del hábito de la lectura, sino que la lectura se convierte en un fastidio. Los chicos no comprenden para qué les servirá en el futuro saber leer, sólo quieren evitar ese momento de sentirse expuestos y observados.

 

El lector se forma y para ello es necesario el trabajo en conjunto de la familia con la escuela. La familia irá acompañando los logros e incentivando el placer por la lectura. Una vez adquirido el hábito y la necesidad de contacto con los libros los chicos alternarán sus lecturas entre lo obligatorio y lo recreativo.

 

Entonces, ¿qué podemos hacer desde casa?

Para los más chiquitos es importante sostener el ritual de contar un cuento antes de irse a dormir. En el caso de los más grandes:

 

• Debatir o hablar sobre lo que se lee.
• Explicar con sus propias palabras lo que leyó.
• Trasmitir la lectura como un momento de placer.
• Fomentar el diálogo.
• Expresar con soltura sus ideas.
• Buscar y encontrar los momentos de lectura.
• Dar reconocimiento positivo y trasmitir confianza.
• Orientar la lectura extraescolar.
• Seleccionar la lectura según la edad y los intereses de cada etapa.
 

¿Y desde el aula?

Es importante que la escuela cuente con una biblioteca o lugar de lectura con un rico y extenso material para atraer a los chicos. También es conveniente que el docente no imponga miedo, que dé lugar al error y equivocación, que tenga paciencia y actitudes de reconocimiento. No hay que olvidar que el “modelo” es el mejor incentivo.

 

Formar lectores no es lo mismo que enseñar a leer. Para ayudar al niño a tener ganas de leer y mantener el interés por los libros y la lectura es imprescindible que padres y maestros estén estimulados. No se puede pretender que el niño haga algo que uno mismo no hace, ni transmitirle lo que no se siente.

 

En el caso de que rechacen la lectura por completo ¿es malo obligarlos?

Puede ser contraproducente, lo ideal no es encarar este tema desde la obligación sino desde el modelo. Tanto los padres como el docente deben ser lectores habituales; promover la participación; compartir y transmitir el gozo y la pasión por la lectura; contar con una cierta dosis de imaginación y creatividad; y poseer una mínima formación literaria, psicológica y didáctica.

 

¿La lectura puede llegar a convertirse en un hábito o en una costumbre en los chicos?

El interés por la lectura se debe inculcar desde bebé hasta que se convierta en un hábito. Es fundamental que los chicos aprendan a buscar conocimientos mediante la lectura desde la más temprana edad. No es necesario esperar a que un niño lea para que pueda tener contacto con los libros.

 

Hay libros sólo con imágenes para que los padres vayan indicando el nombre y haciendo que el niño lo repita, hay libros que debajo de la imagen llevan el nombre de la misma para que el niño visualice las letras y las palabras. Los padres deben leer una y otra vez lo que sus hijos les piden, no hay que limitar sus gustos.

 

¿Qué cosas debemos tener siempre presentes a la hora de la lectura?

• La edad del lector. En cada momento evolutivo hay distintos intereses, propios de cada edad. Dar un material de lectura inadecuado puede provocar un rechazo a la misma. Además, la lectura de los niños y adolescentes siempre tiene que estar supervisada por un adulto para evitar información inadecuada para su edad.

• La calidad de lo que se lee siempre es más importante que la cantidad. No sirve de nada leer mucho sino se aprende de lo leído. Aunque, la variedad de materiales sirve para obtener información de distintas fuentes, realizar la propia interpretación y familiarizarse con los distintos formatos en que puede aparecer la escritura.

• El momento ideal de lectura es el que uno elige que sea, pero tiene que ser un momento de tranquilidad sin interrupciones, como por ejemplo antes de irse a dormir.

• Es interesante armar la propia biblioteca en casa, porque darle un espacio a los libros es una forma de valorizar la importancia de la lectura.

 

Tips para elegir las lecturas para niños pre escolares.

• Los niños deben llevar la pauta en la lectura, elegir los libros y los lugares donde quieren leer.

• Hay que ser muy generosos con el tiempo que se les da para que vean bien los dibujos y aprendan las pistas de lo que se les está leyendo. A la edad de cuatro o seis meses, los infantes pueden enfocar su vista en los dibujos, y se los puede introducir a los libros señalándoles las cosas. Al final del primer año, señalan esas imágenes ellos mismos.

• Los libros cortos y familiares tienen mucho atractivo. El ritmo y la repetición es muy importante, porque a medida que se les lee una y otra vez se junta el sonido de la palabra con la palabra escrita.

• Antes de los seis años es ideal la narración oral de cuentos, inventar oralmente cuentos y hacerlo participar, relatar las veces que solicite el mismo cuento, decir poesías, trabalenguas, adivinanzas y canciones.

 

Tips para elegir las lecturas para niños escolares.

• Dar para leer libros que despierten el interés de ser leídos. 
• Buscar qué lo motiva a ese niño en particular.
• Inventar oralmente cuentos y hacerlo participar.
• Realizar visitas periódicas a la biblioteca o ferias donde pueda tomar contacto directo con los libros. Es importante que los toque, que mire las tapas, que lea los títulos.
• Leer previamente un cuento o libro y comentar algún suceso.
• Lectura compartida de un cuento, una noticia, una anécdota.
• Dejar elegir las lecturas.
• Escucharlos cuando leen en voz alta y estimularlos.

 

Lo que nunca hay que olvidar es que la lectura no debe ser un castigo. El gusto por la lectura no se adquiere por necesidad u obligación. Tanto la familia como la escuela deben despertar el placer y hacer que éste dure.

 

 

 

Asesoró en esta nota: Ofelia Salgueiro. Psicóloga clínica, especialista en niños. M.N 33700. www.institutoinepa.com.ar  

 

 
Ingresá tu comentario
Caracteres: 800
  
  Regístrate y comenta con tu usuario Enviar
 
Notas de la Edición Anterior
Síndrome del nido vacío
Los chicos y el cuidado de su boca
Fundación Par
Especial Ecología
Anticoncepción
 
Buscador
Sección
Buscar
Título de la nota
Buscar