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Siempre es bueno animarse a practicar un deporte no tan convencional y que se pueda disfrutar al aire libre. La navegación de kayak suma adeptos en Tigre, en Puerto Madero y en muchos lugares más. ¿Lo conocés?


Trabajamos todo el día en una oficina, corremos de un lugar a otro, cumplimos horarios y al momento de hacer un poco de ejercicio nos encerramos en un gimnasio. Si tenés ganas de cambiar la rutina y, sobre todo, de conectarte con la naturaleza en el comienzo de los días primaverales, la práctica de kayak es ideal. Si pensás que es un terreno únicamente apto para gente joven, te equivocás. El único requisito para incursionar en este deporte es animarse y ¡que te guste el agua, por supuesto! Marisa Españón, Profesora en Educación Física, nos asesora para darle el sí al kayak.


En los últimos años, la práctica del canotaje en la modalidad kayak ha crecido mundialmente como deporte náutico y de contacto con la naturaleza. Pero antes de seguir, tenemos que saber qué es exactamente un kayak. Su origen se remonta a los esquimales que usaban este transporte para pescar y cazar.


“El kayak es una embarcación pequeña en relación con otras, de cubierta semicerrada o abierta. El practicante va sentado mirando hacia la proa (parte delantera) y en las manos lleva como elemento propulsor una pala de dos cucharas. Son de una, dos o cuatro plazas, y su máxima velocidad es alcanzada en aguas tranquilas como lagos, ríos o lagunas”, explica Españón.


A la hora de elegir el que usaremos, podemos optar entre el tipo de kayak Sit In y el Sit On. En el primero, la persona va sentada bajo la cubierta y solo queda expuesto su torso. Pero los ideales para iniciarse en el deporte son los de tipo Sit On porque son más seguros y estables para navegar.


La técnica para remar no es compleja en sí misma, sino por el medio (el agua), por la posición del cuerpo y por la inestabilidad de la superficie. La misma es adaptable a toda embarcación, con pequeñas modificaciones.

Españón la divide en:

Tomada: se enseña fuera del agua y se aprende a usar el remo, a girar las cucharas, a dar una palada amplia, etc. Para realizar el giro de la cuchara, lo importante es aprender a hacerlo con el antebrazo y no con la muñeca, para evitar lesiones o cansancio.

Postura: debemos sentarnos en la línea central del kayak con las piernas paralelas y las rodillas flexionadas en un ángulo de 110 a 120 grados aproximadamente. La espalda debe estar derecha y con una inclinación desde la cadera de 5 a 15 grados. 

Equilibrio: para mantener un buen equilibrio se necesita una práctica de varios meses. Es más fácil partir en un kayak de turismo o escuela porque son más estables. La técnica es una descomposición clara de la fuerza y el equilibrio dinámico, es decir, en movimiento.

Pala: el kayak es propulsado por la pala. La fuerza desde la pala tiene que transmitirse a través del cuerpo hacia el kayak. La dinámica del paleo afecta la velocidad que tomemos.


Es importante no olvidar ningún elemento del equipo antes de partir:

Un cubrebañeras: es una pieza de material impermeable que evita que entre el agua en el interior de la embarcación.

Una boya plana de apoyo.

Un chaleco salvavidas apropiado.

Anteojos de sol y guantes para proteger las manos de la salinidad y la fricción.

Alimentos, agua potable y una linterna.


Españón explica que el principiante debe tomar la mayor precaución en el momento de subir a la embarcación. “Es fundamental que el profesor previamente explique y demuestre en tierra cómo subir al kayak. También el principiante debe medir el largo de las piernas, moviendo su silla para que los pies queden bien apoyados y así manejar el timón.”


¿Por qué elegir el kayak como actividad física?

Este deporte puede practicarse de forma individual o en grupo, y no es condición excluyente ser joven. “Lo importante es ser joven pero de espíritu, aventurero, amar las actividades outdoor, disfrutar la sensación de estar en contacto con la naturaleza y sobre la superficie del agua”, aclara Españón. Tampoco es necesario reunir condiciones óptimas de estado físico, sino “simplemente animarse y tener ganas de pasarla bien”.


Como toda práctica deportiva, produce mejoras en nuestro cuerpo y con el plus que conllevan los beneficios de estar al aire libre. Para Españón, toda práctica deportiva o actividad física tiene como fin el equilibrio. “Ya superamos el paradigma de entrenar o ejercitar aisladamente el cuerpo de la mente y del espíritu. En este deporte, los tres se mezclan en proporciones más similares”, concluye.


En lo que respecta a los beneficios para nuestro cuerpo, el deporte hace foco en la zona de la espalda y los miembros superiores, ya que la propulsión o tracción es realizada por los brazos y los músculos de la espalda. Los miembros inferiores tienen menor implicancia, aunque son esenciales para el equilibrio dentro del kayak.


Españón afirma que si queremos tonificar los músculos de la espalda y el tronco, y mejorar la movilidad de los hombros y la postura, no podemos dejar de incursionar en esta disciplina. “Además de disminuir dolores de espalda y malas posturas, mejora el sistema cardiovascular y respiratorio, es relajante y de bajo impacto o exigencia física”, agrega.


¡Para comenzar ya!

Tomar clases de kayak en Capital Federal no es ningún problema. El que tenga ganas se puede acercar a YCPM (Puerto Madero), donde la organización Puro Remo abre al público diariamente de 7 a 19 horas. En la zona de San Fernando, Tigre y Delta se encuentran instituciones como Club América, Club Alemán, Club Nahuel Rowing, Club Regatas de la Marina, etc. En la mayoría de ellas se dictan clases para iniciales (que duran de 1 a 3 meses), hay escuelas para niños y se organizan excursiones, travesías, competencias, etc.


En los clubes náuticos se puede alquilar el equipamiento y, generalmente, hay que ser socio para hacer uso de su flota o tomar clases. En el caso de querer comprar un kayak, se puede hacer a través de páginas web, en el mismo club o en negocios náuticos. Pero ya sea tanto para comprar como para alquilar, Españón aconseja asesorarse previamente con el profesor o especialista según lo que queramos realizar (excursiones, tomar clases, perfeccionar la técnica, competencias o travesías).


Dependiendo de nuestro nivel alcanzado y, en especial, de las condiciones climáticas, podemos pasear por los diques de Puerto Madero o tomarnos una tarde y hacer un circuito por el Delta.


Consejos para los principiantes:

Disfrutar de la actividad cumpliendo siempre con las medidas de seguridad para crear hábitos y conciencia de su importancia.

Siempre llevar agua, ropa para cambiarse después de la actividad, protector solar, gorra y campera rompeviento.

Usar chaleco salvavidas. 

Llevar el celular en bolsa hermética.

Registrarse en el libro de actas con horario de salida, circuito a recorrer y horario posible de regreso. También dejar dicho a una persona o amigo qué actividad se va a realizar. 


¡Animate a salir un rato de la ciudad y a disfrutar más cerca de la naturaleza!


Asesoró en esta nota: Marisa Españón, Profesora en Educación Física y Docente del Gobierno de la Ciudad. info@marisaespanon.com.ar  www.marisaespanon.com.ar

 
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