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De qué se trata, cuál es la importancia de la respiración, por qué se realiza con los pies descalzos y otras dudas habituales referidas a esta disciplina milenaria que se puede practicar toda la vida.

 

El estrés, el cansancio y la ansiedad del día a día no nos permiten conectarnos con nosotros mismos y nuestros seres queridos. La técnica del yoga se plantea como una solución a este problema; y cada vez suma más adeptos. Lo cierto es que no sólo brinda serenidad, estabilidad y momentos de introspección; sino que también otorga innumerables beneficios a nuestro cuerpo como flexibilidad, elasticidad, fuerza y resistencia. ¿Sabemos realmente de qué se trata esta disciplina milenaria? Para salir de la duda consultamos a Juliana Perucchi, instructora de yoga del método Iyengar.

 

Antes que nada ¿qué es exactamente el yoga?

El yoga es una disciplina milenaria de Oriente, específicamente de la India. La palabra yoga deriva de la raíz en sánscrito yuj que significa unión del cuerpo con la mente y de la mente con el alma. La unión del cuerpo y la mente (entendida como la razón y el ego) se produce a través de un control consciente del cuerpo. Tendemos a separar las actividades físicas de las mentales, pero indefectiblemente una actividad afecta a la otra. En lugar de separar, debemos unir.

 

¿Hay distintos tipos de yoga?

Si bien el yoga es una técnica universal, existen diferentes tipos de yoga que, a su vez, emplean distintos métodos. En ciertos casos algunas técnicas son más dinámicas que otras; la principal diferencia se centra en la manera de abordar las posturas, poniendo más o menos énfasis en la respiración, la fluidez, la meditación, etc. Pero es importante aclarar que aunque los métodos sean diferentes, todos los tipos de yoga persiguen el mismo objetivo: el equilibrio mental, físico y emocional.  

 

¿Por qué hay que descalzarse?

No se debe usar zapatos, ni siquiera medias, porque el yoga trabaja los músculos del pie y por lo tanto necesitamos los dedos libres para poder movilizarlos. Además es muy importante la sensibilidad en la planta del pie cuando realizamos ciertas posturas. Al apoyar el pie en el piso sentimos de una manera distinta hacia qué espacio de la planta estamos llevando el peso o cómo se encuentra nuestro arco, por ejemplo. Desarrollamos un contacto distinto con el piso porque las plantas de los pies durante el día se encuentran casi inactivas y aquí comienzan a sensibilizarse de otra manera.

 

¿Para qué sirven las posturas?

Cada postura tiene su propio efecto, pero en todas existe un objetivo en común que es la finalidad de la práctica de yoga: el control de la mente para poder acceder a otro nivel de conciencia, como por ejemplo la meditación. Las posturas de yoga, llamadas Asanas, conforman uno de los ocho pasos o etapas que deben transcurrir para llegar a un estado de conciencia en el cual trascendemos las limitaciones del cuerpo. Para comenzar la clase siempre es necesaria una postura que ayude a precalentar.

 

¿Si alguna postura es mal realizada puede traer consecuencias?

Realizar una mala postura de yoga de manera repetida puede ser tan poco saludable como no realizar ninguna actividad física. La práctica de yoga debe ser guiada por una persona experimentada para que las posturas no resulten dañinas. Las posturas no deben convertirse en una exigencia o competencia más de la vida cotidiana sino que cada alumno debe realizarla siendo consciente de su cuerpo y su respiración. A partir de la práctica continua podrá comenzar a incrementar el nivel de complejidad en cada postura.

 

¿Cómo es el trabajo muscular?

El trabajo muscular de la práctica de yoga no es igual al que se realiza en un gimnasio. Si bien los músculos adquieren una firmeza, resistencia y fuerza muy importantes, la manera de trabajarlos es diferente. Se trata de utilizar ejercicios de elongación seguida de relajación, buscando simetría entre ambas mitades del cuerpo. Mientras realizamos una postura recorremos mentalmente el cuerpo para chequear qué partes están tensionadas y deberíamos relajarlas y cuáles tenemos que activar. Cuando la fuerza muscular se acompaña de flexibilidad, el músculo se vuelve más resistente y más sano.

 

¿Por qué es tan importante la respiración?

La respiración, además de ser involuntaria o mecánica, también puede ser controlada conscientemente. Todos sabemos que para una buena salud es necesario mantener una buena respiración. El control de la respiración es inseparable del movimiento, quietud o desarrollo de las posturas. La respiración es una puerta de acceso a la purificación de la mente y el cuerpo. Se dice que "cuando el aliento va y viene, la mente está inquieta, pero cuando el aliento se calma, también se calma la mente".

 

¿Qué técnicas de relajación utiliza el yoga?

En las clases de yoga se utiliza una “relajación consciente”, tanto en las posturas para darnos cuenta de qué partes trabadas o tensionadas deberían soltarse, como al finalizar la práctica. Gran parte de las personas que comienzan a practicar tienen dificultades a la hora de relajarse porque no tenemos en cuenta que toda acción se acompaña de una no-acción. Esta búsqueda de no-acción encuentra sus límites principalmente en el plano mental, en la catarata permanente de pensamientos a los que estamos expuestos.

 

Cuando aprendemos a relajarnos descubrimos que más allá del ruido del pensamiento se encuentra un espacio de paz mental, de quietud; y el cuerpo encuentra de nuevo su armonía.

 

¿Cuáles son los beneficios de la práctica del yoga?

La práctica de yoga produce un cambio energético que modifica todo el funcionamiento del organismo, equilibrándolo. El yoga trabaja sobre centros de energía localizados en determinadas partes del cuerpo y permite que esa energía circule. A nivel físico, la práctica de yoga otorga mayor flexibilidad, ligereza y agilidad; y menor rigidez, dolores y tensiones. A nivel psíquico–emocional proporciona armonía, paz y comprensión de nuestra propia esencia. Al comienzo puede parecer que no es más que una serie de posturas físicas, pero con el tiempo se presentan cambios sutiles en nuestra forma de encarar el día a día.

 

¿Es mejor realizar yoga temprano a la mañana o cuando finaliza el día?

En las primeras horas del día menos cosas nos perturban, la mente está más fresca y descansada; en cambio el cuerpo está más rígido. Al atardecer la mente está más cargada y pesada; y el cuerpo está más ligero y ágil. Lo fundamental es mantener el mismo horario para favorecer la regularidad de la práctica. A través del tiempo podemos llegar a descubrir si es mejor para nosotros practicar por la mañana o por la noche, dependiendo de cómo nos sintamos y de nuestros hábitos en general. 

 

¿Cualquiera puede practicar yoga o hay alguna restricción a tener en cuenta?

En lo que respecta al Método Iyengar, la poca flexibilidad o rigidez corporal, la edad o limitación física, no son impedimentos para ejecutar las posturas, ya que para cada persona hay una opción adecuada para su cuerpo. Por otro lado, también puede practicarse durante el embarazo porque las posturas son  modificadas para cada período de la gestación y sirven para soltar tensión física en los músculos y articulaciones. Por supuesto, siempre debe estar supervisada por una persona experimentada.


Por último, ¿qué consejos les darías a las personas que quieren comenzar yoga?

• Al iniciarse en esta práctica muchas veces el cuerpo siente dolor o molestias en las posturas. Por lo tanto, antes que nada hay que tener paciencia. Los efectos saludables se irán notando a medida que transcurran los días y el cuerpo se vaya flexibilizando.
• La práctica de yoga no es o no debería ser una actividad de competencia, ni con uno mismo ni con los demás alumnos de la clase. Hay que estar muy atentos para poder conectarnos con nuestro propio cuerpo y trabajar cada postura sin frustrarnos, sin compararnos y sin sentir que tenemos que poder llegar al mismo punto que los demás, porque en ese momento aparecen las lesiones. Los cuerpos son diferentes y cada uno trabaja hasta donde puede.
• Disfrutar de la práctica como un momento único y tratar de extender esta sensación de bienestar a nuestra vida cotidiana, al trato con nuestros pares y al estudio de nuestro propio ser.

  

Tips para tener en cuenta en toda clase de yoga:

• Es conveniente un espacio amplio, silencioso y libre de perturbaciones. También es importante sentirse cómodo, sin frío ni calor. El ambiente debe permitir la concentración y la comodidad de movimientos.
• El soporte sobre el cual practicar no tiene que ser demasiado blando. Lo mejor es usar una especie de colchoneta llamada Sticky Mat, ya que no permite patinarse en ciertas posturas.
• Los materiales utilizados dependen de la técnica de yoga. Algunas no utilizan materiales, y en otras son uno de los pilares fundamentales. Los materiales (como almohadones cilíndricos, bloques de madera, cintas, barras fijas o ganchos fijos a la pared, etc.) ayudan a realizar las posturas de manera adecuada, a pesar de que el cuerpo todavía se encuentre un poco rígido.
• La indumentaria no debe ser demasiado suelta para que permita tener una mejor visión del cuerpo en su totalidad a la hora de realizar las correcciones.
• Se recomienda concurrir con el estómago vacío, luego de dos a tres horas de haber comido.
• En lo posible, evitar el uso de perfumes fuertes para no molestar a los demás practicantes, y dejar fuera celulares y relojes, collares, pulseras, etc. que puedan entorpecer las posturas.


Asesoró en esta nota: Juliana Perucchi, Instructora de Yoga Método Iyengar. Iyengar_yoga@yahoo.com.ar

 
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