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Durante el período vacacional habitualmente comenzamos a realizar deportes y/o actividades acuáticas. Esto lleva a que expongamos a nuestros oídos a estar más tiempo en contacto con el agua. Es por eso que en el verano aumenta el número de consultas de pacientes con afecciones del oído externo. Es un buen momento para aprovechar y darle importancia a nuestros oídos que tenemos un tanto abandonados durante el resto del año. Desde su limpieza hasta su cuidado al nadar, toda precaución  es importante para prevenir molestias y enfermedades como la otitis. Diego Gutierrez, médico otorrinolaringólogo, nos saca todas las dudas al respecto.


¿Cómo afecta el agua de la pileta y del mar a los oídos? 

Normalmente, la piel de nuestro conducto auditivo externo (que comunica el exterior con la membrana del tímpano) se encuentra tapizada por una delgada capa de cera. La presencia prolongada de agua en este conducto hace que esta capa de cerumen vaya desapareciendo. Es importante aclarar que el cerumen tiene la función de proteger  la piel del conducto auditivo impermeabilizándola y generando, al mismo tiempo, un medio no propicio para el desarrollo de bacterias, hongos u otros gérmenes que pueden ocasionar una infección llamada “otitis externa”.

En cuanto al agua de mar, si bien de alguna manera disuelve esta delgada capa de cerumen, al contener sal deja en el oído externo un ambiente inhóspito para el desarrollo de enfermedades infecciosas.


¿Es recomendable usar tapones para nadar? 

Si una persona ocasionalmente ingresa a una pileta, al río o al mar en su período vacacional, no consideramos que sea estrictamente necesario el uso de tapones. En estos casos creemos que la utilización de unas gotas de alcohol boricado posterior a la exposición acuática, es suficiente para proteger sus oídos. El alcohol boricado ayuda a la evaporación del agua del oído y genera un ambiente desfavorable para el desarrollo de infecciones. En cambio, aquel que nada habitualmente, que expone de manera continua y prolongada sus oídos a la acción del agua, sí debería utilizarlos, y puede agregar dos o tres gotitas de alcohol boricado al finalizar las inmersiones.


¿Cómo deben ser los mismos? 

Estos tapones se comercializan de diferentes materiales: silicona, poliuretano, entre otros. Lo que recomendamos son los tapones de silicona hechos a medida, que se realizan tomando el molde del oído de cada persona. De esta manera se logra una oclusión más exacta, evitando el ingreso del agua. Es importante aclarar que existen muchos niños y adultos con perforaciones de la membrana del tímpano. En este grupo de pacientes es obligatorio el uso de tapones hechos a medida, ya que en ellos, el agua que ingresa se aloja directamente en el oído medio, generando una infección.


¿Cómo se deben secar correctamente los oídos? 

En general, cuando uno se baña, no es frecuente que ingrese agua más allá de la oreja. Por eso, simplemente hay que secar el oído con una toalla seca y limpia. No  hay que tratar de limpiar el oído más allá de donde alcance el dedo. En todo caso, si uno siente que le ha ingresado agua, lo ideal es colocarse algunas gotitas de alcohol boricado. Mucha gente tiene la costumbre de utilizar los hisopos, pero estos llegan más allá de donde nosotros podemos ver y corremos el riesgo de generar lesiones de la piel del conducto auditivo externo. También, podemos empujar el cerumen, compactarlo y desarrollar el común tapón de cera. Hay que tener en cuenta que el cerumen que el oído produce en exceso, él mismo lo elimina. Uno solo debe apoyar el dedo y retirarlo, sin necesidad de cualquier otro tipo de maniobra para su extracción. El cerumen es un elemento de defensa para el oído y no hay que asociarlo a la falta de higiene.


¿Los tapones de cera son más comunes en esta época? 

Los tapones de cera son una acumulación de cerumen en el conducto auditivo externo que se impacta ocluyendo completamente el oído externo, generando una pérdida auditiva. En esta época del año es más frecuente ya que el ingreso de agua dentro del oído puede hacer que impacte un tapón preexistente que todavía no había producido ningún síntoma. Para su extracción, se debe consultar con el especialista, quien retirará el tapón a través de un lavaje, una aspiración o algún otro método adecuado.


Retomando el problema de la otitis externa, ¿cuáles son sus causas?

Esta patología (mucho más frecuente en verano) se produce porque el continuo ingreso de agua dentro del oído externo diluye la capa protectora de cerumen, y el uso de hisopos o la introducción de algún elemento dentro del oído favorece  que se produzcan pequeñas lastimaduras en la piel del conducto auditivo externo, permitiendo el ingreso de bacterias. Por otro lado, el efecto pro-inflamatorio de la exposición directa al sol contribuye a favorecer el desarrollo de dicha infección.


¿A qué síntomas debemos prestar atención?

El principal síntoma es el prurito o picazón dentro del oído. Hay que sumarle, con el paso del tiempo, el intenso dolor de oído que se exacerba al tratar de meter el dedo dentro del mismo. Por último, la reacción inflamatoria producto del cuadro infeccioso lleva a la obstrucción del conducto y la consecuente disminución de la audición.


¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento va a depender de la importancia de la infección. Si está limitada al conducto auditivo externo, en general son suficientes las gotas óticas con corticoides y antibióticos. Pero si el conducto está completamente obstruido y las gotas no logran ingresar puede ser necesario colocar mechas con cremas con idénticos componentes que los de las gotas, sumado a la aplicación de un corticoide inyectable. Además, hay que evitar el ingreso de agua al oído.


Otros datos acerca de las otitis

La mejoría sintomatológica va a depender de la importancia de la enfermedad que estemos tratando. Pero en una otitis simple, habitualmente en 24 horas el dolor desaparece. 

Este cuadro es más peligroso en niños pequeños, ancianos o en pacientes con algún tipo de problema que comprometa su sistema inmunológico, como diabéticos mal controlados.

A las otitis se las puede dividir en dos grandes grupos: las externas, que afectan al conducto auditivo externo y son más frecuentes en verano; y las medias que afectan al oído medio (la parte del oído que se encuentra dentro de la membrana timpánica) y son más frecuentes en invierno como consecuencia de los resfriados.


¿Hay alguna otra afección común en esta época que ataque los oídos? 

Una causa común de consulta a las guardias es el ingreso de insectos en el conducto auditivo externo. En este caso, hay que consultar urgentemente con un médico otorrinolaringólogo para que concrete la extracción del bicho. También hay que tener cuidado con los golpes del agua que a veces se producen en la región de nuestros oídos, cuando accidentalmente no ingresamos a la misma de forma vertical. Por ejemplo, el fuerte impacto desde un trampolín o una caída mientras se realiza una práctica de sky acuático, puede generar un cambio brusco de presión en el conducto auditivo y perforar la membrana timpánica.


¿A qué profesionales debemos consultar y en qué momento?

Lo ideal es consultar siempre a un médico especialista en otorrinolaringología apenas uno note algún síntoma, por más banal que parezca. En caso de encontrarse en algún sitio de veraneo y que el contacto con el especialista no sea posible, lo indicado es consultar con algún médico. Pero lo más importante es no automedicarse con gotas ni remedios que no sean indicados por un médico. Ciertas gotas para el oído contienen antibióticos tóxicos para el oído interno.


Consejos para las madres con bebés.

Es común que los bebés produzcan mayor cantidad de cerumen que los niños mayores. Por eso, muchas madres se ven tentadas a la extracción del mismo. Hay que tener en cuenta que la piel de los bebés es más frágil que la de los adultos, y que ellos están en una etapa de pleno desarrollo de su sistema de defensas contra las infecciones. Es por ello que el tratar de extraerles el cerumen a los bebés se convierte en un acto peligroso que no recomendamos. 


 

Asesoró en esta nota: Diego Gutierrez. Médico Otorrinolaringólogo. M.N. 10757. Centro de Otorrinolaringología Dr. Chinski (especializado en Cirugía de Oído). www.cechin.com.ar
 
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