El término metrosexual se impuso fuertemente en los últimos años para identificar a aquellos hombres que comenzaron a cuidar -en demasía- de su aspecto. Cremas para las manos y el cuerpo, peeling de piel, visitas frecuentes al estilista y barnizado de uñas son algunas de las prácticas que dejaron de ser territorio meramente femenino y que pasaron a ser también de muchos hombres.
Lo cierto es que de un tiempo a esta parte, y sin llegar a la exageración, los exponentes del sexo fuerte decidieron poner un poco más de atención a su cuidado personal, complementando sus rutinas semanales de gimnasio.
Para contarnos cómo ve este fenómeno y se cuida entrevistamos al modelo argentino Hernán Drago, uno de los más importantes a nivel local y con experiencia en el exterior.
-¿Porque creés que los hombres se cuidan más ahora que hace 10 ó 15 años atrás?
Porque se dieron cuenta de que a las mujeres en rasgos generales le gustan los hombres que se cuidan. Está claro que no les gusta los metrosexuales, pero sí los que saben combinar un cinturón con un calzado o un jean con una camisa o que tienen un buen corte de pelo, por ejemplo.
-Por tu trabajo tenés la posibilidad de viajar por todo el mundo. Por lo que viste, ¿el hombre argentino se cuida más o menos que otros de Latinoamérica? ¿Y respecto de Europa?
Sin dudas que el hombre argentino se cuida más que cualquier otro en el resto de Latinoamérica, pero de todos modos seguimos lejos aún del hombre europeo.
-¿Cómo es un día típico en tu vida, qué cosas hacés para mantenerte en forma y mejorar tu aspecto?
En cuanto a lo físico hago no menos de cuatro veces por semana ejercicio; suelo jugar tenis dos veces por semana y dos o tres veces voy al gimnasio, lo cual me permite comer de todo y darme mis gustos. De cualquier manera cuando tengo algún trabajo importante en torso suelo hacer dieta una semana antes de las fotos, acá no hay secretos.
-¿Qué rutinas de cuidado personal compartís con tus amigos/familiares que -a pesar de no trabajar con el cuerpo como vos- les gusta cuidarse?
El ejercicio y la vida sana, que "casualmente" se llevan muy bien con mi profesión. Pero igualmente creo que de haberme dedicado a otra cosa hubiera mantenido esos dos aspectos en mi vida, los cuales veo fundamentales para el ser humano.
-¿Sos de ir solo al shopping a elegirte la ropa o preferís ir con tu esposa o un amigo para que te den su opinión?
Suelo ir con mi esposa porque ella ve cosas que yo no veo en cuanto a ropa, cosas a las que yo no les hubiera prestado atención. Sin embargo, si estoy solo en algún local no hace falta que nadie me diga que me queda bien y que no, si me gusta a mi, ¡saco la tarjeta!
-¿Qué 4 ó 5 prendas no deben faltar en cualquier guardarropa de un hombre actual de tu edad?
Un par de jeans, remeras holgadas -no se usan más las entalladas al cuerpo-, camisas y un buen traje. En este punto quiero detenerme porque considero que acá hay que invertir; realmente hace la diferencia un buen diseño y confección, y se nota mucho cuando el traje no es bueno. Por supuesto también vale invertir en calzado y en un par de cintos.
-Cuando no estás trabajando, ¿te permitís comer "cosas prohibidas" y dejarte crecer la barba y otras cuestiones o no podés?
¡Por supuesto que sí a todo! La barba no tengo mucha chance de dejarla crecer porque no pasa mucho tiempo que me piden cortarla para algún trabajo. Este último verano que me tomé los tres meses de vacaciones en el sur, sí me la dejé todo ese tiempo. Y por supuesto que comí todos los dulces y asados que se me antojaron. Diez días antes de volver comencé a ajustar la dieta y levanté el ejercicio porque tengo muy en claro que vivo de imagen.
-¿Qué tip o consejo de cuidado personal te gustaría compartir con otros hombres para que lo pongan en práctica?
El único consejo que me atrevo a dar siempre, y que lo recomiendo sea cual sea el trabajo de quien lea esto, es hacer ejercicio. Sinceramente no creo en la excusa que se suele escuchar de "no tengo tiempo" o "tengo muchos problemas". Creo que a la larga no saben que el no hacer ejercicio es lo que les traerá más problemas.
-A modo de anécdota, ¿qué fue lo más "loco" que dejaste que te hicieran en el cuerpo y qué no dejarías que te hicieran nunca?
En un comercial en Guatemala me pusieron dos pares de lentes de contacto, uno encima del otro, para oscurecerme los ojos. Nunca dejaría que me maltraten o me falten el respeto. Por suerte nunca he pasado alguna situación así en los 18 años que trabajo en el rubro.